Cinco hormonas controlan el ciclo menstrual: GnRH, FSH, estrógeno, LH y progesterona. En secuencia precisa, maduran un óvulo, lo preparan para la fecundación y preparan el útero para un posible embarazo. Si el embarazo no ocurre, todo se descarta y el proceso vuelve a empezar.
Cada ciclo menstrual es un pequeño milagro coreográfico. El proceso dura entre 21 y 35 días, y cada hormona tiene en él un papel preciso:
| Hormona | La produce | Papel en el ciclo |
|---|---|---|
| GnRH | Hipotálamo | La directora de orquesta: ordena a la hipófisis liberar FSH y LH |
| FSH | Hipófisis | Abre el concurso: pone a madurar de 5 a 20 folículos |
| Estrógeno (estradiol) | Folículo dominante | Hormona del crecimiento de la primera mitad; su pico dispara la ovulación |
| LH | Hipófisis | El gatillo: su pico lleva a la ovulación |
| Progesterona | Cuerpo lúteo | Guardiana de la segunda mitad: mantiene el endometrio receptivo |
Mapa del Positivo, Capítulo 13.
Producida por el hipotálamo, dispara pulsos cada 60 a 90 minutos y le ordena a la hipófisis liberar FSH y LH. Sin una GnRH acompasada, el ciclo entero se desordena. El estrés crónico, la pérdida de peso extrema, el ejercicio excesivo y los trastornos del sueño afectan directamente esos pulsos.
Al inicio de cada ciclo, la FSH estimula entre 5 y 20 folículos para que empiecen a madurar en los ovarios. A medida que un folículo se vuelve dominante, la FSH baja. Una FSH alta en el día 3 del ciclo es señal de reserva ovárica reducida: el cuerpo necesita «gritar» más fuerte para conseguir respuesta de los ovarios.
Producido por el folículo dominante, el estradiol hace tres cosas esenciales: engrosa el endometrio, transforma el moco cervical en un medio amigable para el espermatozoide y, cuando alcanza un pico crítico, dispara la ovulación.
Cuando el estradiol llega a unos 200 pg/mL y mantiene ese nivel durante 50 horas, la hipófisis libera una oleada de LH. Entre 24 y 36 horas después de ese pico ocurre la ovulación. Las pruebas de ovulación detectan exactamente ese pico de LH.
Producida por el cuerpo lúteo (el folículo vacío después de la ovulación), mantiene el endometrio receptivo, suprime nuevas ovulaciones y, si hay embarazo, sostiene los primeros 10 días hasta que la placenta toma el relevo.
Es justamente la precisión de esta coreografía lo que la vuelve frágil. Una hormona fuera de lugar, una fase más corta de lo que debería, una respuesta ovárica débil, y el ciclo entero puede parecer «normal» sin ser fértil.
Estas hormonas dejan huellas que puedes leer en tu propio cuerpo. El estrógeno vuelve fértil el moco cervical. El pico de LH es lo que detecta la prueba de ovulación. La progesterona eleva tu temperatura basal después de la ovulación.
Las cinco hormonas abren el Capítulo 13 de Mapa del Positivo, el primer capítulo de la Estación II. El mismo capítulo explica qué define un ciclo normal y la fase lútea corta, y los capítulos siguientes te enseñan a leer estas hormonas en acción en tu propio cuerpo: moco cervical, temperatura basal, pruebas de ovulación y señales secundarias.
Tómate 30 días. Si no te da más claridad que todo lo que leíste gratis hasta ahora, pide el reembolso y te devolvemos cada centavo. No podemos prometerte un embarazo. Sí podemos prometerte que no vas a seguir adivinando.
Referencias: ASRM Practice Committee. Diagnostic evaluation of the infertile female, 2021.